El cambalache de Marlen - Número 2

 

 

Entre ollas y sartenes:

Vithel Thonné

 

La cocina argentina es un ejemplo de lo que ha sido siempre el país, un lugar donde llegaron gentes de diferentes lugares de la tierra, se adaptaron, se acriollaron y al cabo de los años, hablando aún un cocoliche en el que mezclan palabras en su lengua natal y palabras del lunfardo, se hicieron mas argentinos que los propios argentinos.

En la cocina argentina pasa algo similar. Cuando hartos de comer pizza al estilo italiano, las finanzas nos permiten llegar hasta Italia, sentarnos en un típico restaurante italiano de una típica calle italiana de una ciudad italiana y haciéndosenos agua la boca, pedimos una pizza, la desilusión es enorme porque la pizza que comemos en Argentina es muchísimo más rica. Y con los helados nos pasa otro tanto de lo mismo. La mayoría de las heladerías en Argentina tiene nombre italiano, así que una de las primeras cosas que pedimos al llegar a Italia es un helado. Craso error, en primer lugar nos sirven la centésima parte de lo que en Argentina es un helado común, en segundo lugar la variedad es mínima, nada de esas mezclas imaginativas a las que estamos acostumbrados y finalmente el gusto, ni por asomo cambio un helado de la Via Véneto romana por uno de la heladería "Olímpica" que está en la porteñísima Avenida de Mayo, o de cualquiera de las heladerías "Fredo".

Y podría citar gran cantidad de ejemplos. Lo que quiero decir con toda esta cháchara, es que hay una gran cantidad de recetas internacionales a las que daremos cabida en esta sección porque de ser recetas de otros países han pasado a convertirse en recetas criollas, adaptándose al gusto argentino. Y para muestra este "Vithel Thonné", escrito de diferentes y curiosas formas en los mejores restaurantes porteños, originario de Francia pero auténticamente argentino. Es un plato en el que se mezcla la carne vacuna y el atún en aceite ("thon" en francés), de forma exquisita.

En primer lugar, se hierve un peceto (redondo) de 1 1/2 kg en agua con sal y algunas verduras para que le den sabor (como si fuera un caldo). Se lo deja enfriar dentro de la misma olla para que no se oscurezca, mientras preparamos la salsa. Se colocan en una fuente honda 2 tazas de mayonesa, 1 yoghurt natural, el jugo de 1/2 limón, 6 filetes de anchoas picaditos, 1 lata de atún desmenuzado y 6 cucharadas de crema de leche. Se sazona con un poco de sal y una pizca de azúcar para corregir el sabor. Alguna gente licúa todos estos ingredientes, con lo que la salsa queda más pareja. A mí personalmente me gusta dejar así, bien mezclado, pero que se noten los diferentes sabores.

Se retira el peceto de la olla, reservando el caldo para utilizarlo en otras comidas y se corta en láminas bien finas. Luego se dispone en una fuente que sea un poco honda, primero una capa de fetas de carne, cubriéndolas con la salsa, luego nuevamente carne, y así alternando hasta terminar cubriendo todo con salsa.

Esparcir algunas alcaparras (esto es optativo, y depende del presupuesto), un huevo duro rallado y adornar con algunos filetes de anchoa arrollados.

Resulta un plato riquísimo y se suele servir como primer plato en las comidas de verano, ya que se puede preparar con anticipación y comer frío.

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